Contrato, andamio y spray: cuando los muralistas españoles pasaron del callejón al edificio corporativo
Okuda San Miguel viste rascacielos en Miami, Aryz llena paredes de diez pisos y Liqen conversa con la fauna en muros que ya no son ilegales. Analizamos qué gana y qué pierde el arte urbano español cuando el spray se convierte en presupuesto, comisario y cláusula de cesión de derechos.