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Arte
Rupestre en Valcamónica
En
Valcamónica se encuentran importantes manifestaciones
de arte rupestre. Su descubrimiento ha supuesto un importante
paso para el estudio de la evolución humana. Desde
1979 forman parte del Patrimonio
de la Humanidad. Las características de estos restos
nos permiten hablar del interés que en los pueblos
primitivos despertaba la realidad del momento, la expresividad
y la forma, cualidades inherentes a cualquier estilo artístico.
Durante
el Período
Proto-Camuno (8.500 a 5.000 a.C.) aparecen figuras de
grandes dimensiones, representadas con una sola línea
de contorno. La figura que más prolifera es el alce,
animal que ha desaparecido del Valle de Valcamónica
actual, cubierto de dardos en el acto de la carrera. El artista
intenta mostrar un animal en particular, no un símbolo
de una especie, por ello se preocupar por representar sus
características anatómicas peculiares. Todo
ello evidencia un interés por lograr el realismo estilístico
en estos primeros momentos.
En el Período
I-II (5.500 a 3.300 a.C.) aumenta el repertorio figurativo.
Surgen las primeras representaciones humanas, aparece la imagen
del orante. Abundan las figuras y los símbolos del
mundo agrícola pastoril; animales domésticos
como perros, bóvidos, o bien seres imaginarios de origen
danubiano como el ídolo-mariposa o símbolos
circulares esquemáticos. En un primer momento las figuras
se representan aisladas, después se vuelven más
complejas y comienzan a articularse en escenas de ceremonias
o momentos colectivos. A finales de este período, en
torno al 4º milenio, se muestran nuevas representaciones
iconográficas que testimonian un cambio. Se regresa
a las composiciones simples, de rectángulos, enlazados
con canalillos o simplemente líneas que se vuelven
sinuosas por los recovecos rocosos, constituyendo las primeras
tentativas de idealización gráfica del territorio
siempre condicionado por el hombre.
El Período
III, 3.300 a 2.500 a.C., se caracteriza por mostrar en
las composiciones monumentales y la estatua camuna los símbolos
base de la cultura indoeuropea y de los objetos tipo de la
revolución tecnológica que lo acompaña.
Las estatuas camunas son masas de forma vagamente antropomorfa.
Probablemente se ubicaban en un contexto arquitectónico
o escénico. Sobre estos monumentos se encuentran incisas
figuras de armas (puñales de hoja triangular de tipo
lítico o metálico, hachas, lanzas), animales
(sobre todo cérvidos) objetos y símbolos (líneas
paralelas, motivos en zig-zag, retículas y líneas)
dispuestas según reglas relacionadas con el pensamiento
indoeuropeo. Se componía sobre grandes masas, parece
ser que siguiendo un tipo de lenguaje reflejo de la ideología
o religión del momento. En la fase clásica del
período se puede encontrar los símbolos de mando
en la parte superior (espirales, sol), de la guerra en la
parte central (armas o algunos animales) y de la producción
(signos paralelos o en zig-zag) en la parte inferior. Estas
reglas de composición eran resultado de una ideología
más compleja de lo que podíamos pensar dando
idea de una temprana organización jerárquica.
En una fase tardía de la edad del bronce, dentro del
Período
III/A (2.500-1.200 a. C.) aparece un repertorio figurativo
que ya estaba presente en las composiciones tarde-neolíticas
o calcolítico: " el mapa topográfico",
que se caracteriza por una extrema simplicidad de líneas
curvas, rectangulares... En fases sucesivas se desarrollarán
composiciones topográficas más complejas, ejemplo
de ello es la muestra que aparece en Bedolina en Capo di Monte.
Representaciones típicas de este período podemos
encontrar en: Bedolina, Seradina, Foppe de Nadro y Vitt en
Paspardo. Iconográficamente el tema dominante, en las
representaciones incisas, son las armas, pero entendidas éstas
como objetos de prestigio.
Las representaciones iconográficas del arte rupestre
de Valcamónica se vuelven más expresivas durante
el Período
IV (1.200-16 a.C.). También se percibe un aumento
de la iconografía, aparecen nuevas escenas de lucha
y de guerra. A nivel estilístico las figuras se hacen
más descriptivas; en la representación humana
aparecen rasgos inéditos como músculos y trazos
físicos y otros detalles. Se ve en ello la influencia
etrusca. A nivel temático aparecen escenas describiendo
una sociedad mucho más diversificada en los papeles
ceremoniales, rutina... Es interesante notar como en este
período aparece por primera vez la figura típica
de la choza.
En lo que los historiadores han denominado Período
Post-Camuno (después del 16 a.C.), nuevamente surge
la representación esquemática, con escenas simples
y figuras en arabesco.
El estudio del arte siempre ha supuesto una forma de conocer
el pensamiento del ser humano. En Valcamónica, el arte
rupestre ha contribuido a acercarnos un poco más al
conocimiento de nuestros antepasados, a su realidad.

Más
información en:
Gal Gruppo Di Azione Locale Vallecamonica
25043 Breno (BS) - Via Mazzini, 28 (Torre) - (Italia) - Tel.
0364.321556
E-mail: info@galvallecamonica.it
- Web: www.voli.bs.it/galvallecamonica

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